Bienvenidos

Esperamos que todos puedan compartir nuestro aprendizaje y el rendimiento. Este viaje será duro para todos pero, con mucho esfuerzo podemos alcanzar nuestras metas. Besos a todos.

segunda-feira, 15 de novembro de 2010

EL CRIMEN DEL CINE ORIENTE

El crimen Del cine Oriente

Después de un cansador día de lluvia pasé en la pizzería, los funcionários ya habían salido. Yo había empezado la vuelta para casa, pero recuerdo que había olvidado de la cartera com todos los documentos y apenas quedavame algunos míseros sueltos em mi bolsillo.
Recuerdo que estaba lloviendo a mares y que entre en aquel cine porque no tênia outro sitio donde meterme. Era domingo, habían dado las diez de la noche y hacía bastante rato que había empezado la película. Me sente en la última fila y lo primero que hice fue quitarme los zapatos, que se me habían puesto perdidos de barro. La película que estaban echando era de amor y salía uma chica rubia con un buen par de melones y un fulano que llevaba un sonbrero con una pluma y un montón de medallas en el pecho. Un tipo con pinta de príncipe o algo así. Al cabo de un rato me quedé como un tronco y cuando me desperto el acomodador había salido casi toda la gente. Ya          estaban acendidas las luces, pero a pesar de todo me puso la linterna a un palmo de la nariz y me preguntó si pensaba que aquel cine era un hotel.
Despertei rapidamente, mientras un señor hablava de una joven  muerta en el cine y que nadie debia salir, visto que la joven tênia sido muerta em el comienzo de la película. Recuerdo que cuando había llegado, la película ya había comenzado más de una hora.
Llamé el portero que había dejado entrar en el cine y elle confirmou lo que dice. Finalmente consegui llegar en casa libre  de meterme en dificuldades. Pero la mujer había ido dormir cuando llegué en casa.

( Miguela y Mariane)

domingo, 10 de outubro de 2010

Me gustas cuando te callas

Me gustas cuando callasPablo Neruda
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Descanso en la Huida a Egipto

             La obra del autor Gerard David es una obra muy bella que nos pasa tranquilidad, debido a la sensibilidad de la escena onde una madre cuide de su hijo. Sientese también una gran sensación de paz y sosiego. Es una obra, realmente bella. Ella nos hace recuerdar un poco la religiosidad, una vez que la escena presenta al fondo la sagrada familia a camino del Egipto.

MARIANE V. FIUZA



quinta-feira, 16 de setembro de 2010

Cuantas veces

                    Cuantas veces pensamos en desistir, dejar de lado, nuestros ideales y nuestros sueños; Cuantas veces nos vamos en retirada, con el corazón triste por la injusticia; Cuantas veces sentimos el peso de la responsabilidad, sin tener con quien compartirla; Cuantas veces sentimos soledad, aunque estemos rodeados de personas; Cuantas veces hablamos, sin que nadie nos note; Cuantas veces luchamos por una causa perdida; Cuantas veces volvemos a casa con la sensación de derrota; Cuantas veces aquella lágrima, cae, justamente en la hora en que necesitamos parecer fuertes; Cuantas veces pedimos a Dios un poco de fuerza, un poco de luz; Y la respuesta llega, sea ella como una flor, una sonrisa, una mirada cómplice, un mensaje, un billete, un gesto de amor; Y la gente insiste; Insiste en proseguir, en creer, en transformar, en compartir, en estar, en ser; Y Dios insiste en bendecirnos, en mostrarnos el camino: Aquel mas difícil, mas complicado, mas bonito. Y la gente insiste en seguir, por que tiene una misión......... SER FELIZ!
(Autor desconhecido)

LOS SIGLOS DE PUNTUACIÓN

                    Los siglos de puntuación son importantes en el discurso escrito; porque dan sentido a lo que escribimos. Cuando se redactó un texto, que ha de dar sentido a la misma. Sin embargo, devemos tener algunos cuidados básicos para no dar lo contrario de la prevista...
                    -¿ Vamos a conocer algunos tipos de puntuación y su uso?
                    -¡  Adelante!
                     Punto  .
                     Coma   ,
                     Punto y coma  ;
                     Dos Puntos  :
                     Puntos suspensivos  ...
                     Siglos de interrogación ¿ ?
                     Siglos de exclamación  ¡ !
                     Ahora que sabemos más acerca de puntuación, podemos realizar algunas actividades. Por ejemplo: comenzar a escribir muchos posts en nuestros blogs.
                      Besos.

sexta-feira, 10 de setembro de 2010

SAUDADE

SAUDADE



Saudade -Qué será?... yo no sé... lo he buscado

en unos diccionarios empolvados y antiguos

y en otros libros que no me han dado el significado

de esta dulce palabra de perfiles ambiguos.



Dicen que azules son las montañas como ella,

que en ella se oscurecen los amores lejanos,

y un noble y buen amigo mío (y de las estrellas)

la nombra en un temblor de trenzas y de manos.



Y hoy en Eca de Queiroz sin mirar la adivino,

su secreto se evade, su dulzura me obsede

como una mariposa de cuerpo extraño y fino

siempre lejos -tan lejos!- de mis tranquilas redes.



Saudade... Oiga, vecino, sabe el significado

de esta palabra blanca que como un pez se evade?

No... Y me tiembla en la boca su temblor delicado.

Saudade...
                                                                 (Pablo Neruda)